¿Qué pasa si me caigo de nalgas durante el embarazo?

Frank breech deutsch

La posición de nalgas de un bebé al final del embarazo se denomina posición de nalgas. En esta página se explica cómo y por qué se produce. Los partos de nalgas pueden ser a veces más complicados tanto para la madre como para el bebé, por lo que la planificación del parto requiere una conversación con tu médico o comadrona.

Tu médico o matrona te palpará el abdomen en las revisiones del segundo y tercer trimestre del embarazo, lo que se denomina «palpación abdominal». Cuando te palpen el abdomen en la semana 35 ó 36, evaluarán si el bebé se ha colocado en posición de cabeza abajo para prepararse para el parto. Si sospechan que tu bebé está en posición de nalgas, pueden confirmarlo con una ecografía.

Mientras el bebé está en el útero, es tan seguro que esté en posición de nalgas como de cabeza. No hay efectos a largo plazo en los niños que han estado en posición de nalgas durante el embarazo. Sin embargo, el proceso de parto suele ser más difícil cuando los bebés vienen de nalgas al inicio del trabajo de parto.

Posición de nalgas deutsch

En un parto convencional, el bebé nace de cabeza. Sin embargo, algunos bebés se colocan en lo que se denomina posición «de nalgas», en la que los pies y/o las nalgas se colocan para entrar primero en el canal de parto. Un parto de nalgas se considera de alto riesgo, ya que el bebé tiene más posibilidades de quedarse encajado o atascado en el canal de parto, lo que puede prolongar el trabajo de parto.

Un parto prolongado puede aumentar el riesgo de lesiones en el parto. Cuando un parto de nalgas es manejado inadecuadamente por el personal médico, pueden producirse lesiones evitables. Por lo general, los bebés no se presentan de nalgas hasta el final del embarazo, pero un obstetra cualificado debería ser capaz de determinar la posición del bebé antes del parto mediante exámenes y pruebas estándar. Cuando se descubre una presentación de nalgas a tiempo, el médico puede intentar recolocar al bebé de forma natural antes de que la madre se ponga de parto. Si esto no es posible, el bebé puede nacer de forma segura mediante una cesárea.

El obstetra debe comentar todas las opciones de parto con la madre para que pueda tomar una decisión informada. Sin embargo, si un profesional sanitario intenta un parto de nalgas y no se maneja adecuadamente, el bebé puede sufrir graves lesiones al nacer.

Voltear una nalga

La posición de nalgas de un bebé al final del embarazo se denomina posición de nalgas. En esta página se explica cómo y por qué ocurre esto. Los partos de nalgas pueden ser a veces más complicados tanto para la madre como para el bebé, por lo que la planificación del parto debe consultarse con el médico o la matrona.

Tu médico o matrona te palpará el abdomen en las revisiones del segundo y tercer trimestre del embarazo, lo que se denomina «palpación abdominal». Cuando te palpen el abdomen en la semana 35 ó 36, evaluarán si el bebé se ha colocado en posición de cabeza abajo para prepararse para el parto. Si sospechan que tu bebé está en posición de nalgas, pueden confirmarlo con una ecografía.

Mientras el bebé está en el útero, es tan seguro que esté en posición de nalgas como de cabeza. No hay efectos a largo plazo en los niños que han estado en posición de nalgas durante el embarazo. Sin embargo, el proceso de parto suele ser más difícil cuando los bebés vienen de nalgas al inicio del trabajo de parto.

Presentación de nalgas

Tiene importantes implicaciones en términos de parto, especialmente si se produce a término (>37 semanas). Los partos de nalgas conllevan una mayor mortalidad y morbilidad perinatal, en gran parte debido a la asfixia/traumatismo del parto, la prematuridad y una mayor incidencia de malformaciones congénitas.

La presentación de nalgas suele identificarse en la exploración clínica. Al palpar el abdomen, se puede percibir la cabeza redonda del feto en la parte superior del útero, y una masa irregular (nalgas y piernas del feto) en la pelvis.

En aproximadamente el 20% de los casos, la presentación de nalgas no se diagnostica hasta el parto.  Puede presentarse con signos de sufrimiento fetal, como líquido teñido de meconio. En el tacto vaginal, el sacro o el pie pueden percibirse a través del orificio cervical.

El otro diagnóstico importante a tener en cuenta es la mentira inestable. Se trata de una situación en la que la presentación del feto cambia de un día para otro (y puede incluir la presentación de nalgas). La mentira inestable es más probable si hay polihidramnios conocidos o la mujer es multípara.

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