¿Cómo comer jamón serrano en el embarazo?

Jamón serrano cocido durante el embarazo

Rica en proteínas, vitaminas y minerales, la carne puede formar parte de una dieta saludable durante el embarazo. Pero es importante saber qué carnes son seguras para comer durante el embarazo y cuáles es mejor evitar. También es buena idea refrescar los conocimientos sobre la forma más segura de preparar, almacenar y cocinar la carne, para reducir el riesgo de intoxicación alimentaria.

Cuando se trata de comer carne durante el embarazo, lo fundamental es asegurarse de que esté siempre bien cocinada, sin rastro de color rosa o sangre. La cocción de la carne garantiza la eliminación de los bichos dañinos -incluidos los que causan la toxoplasmosis- antes de comerla.

La toxoplasmosis es una infección causada por un parásito que se encuentra, entre otras cosas, en la carne cruda y poco cocinada. Puede causar graves complicaciones, sobre todo al principio del embarazo, lo que puede provocar un aborto.

Después de preparar la carne cruda, siempre hay que lavarse bien las manos, las superficies y los utensilios. Las bacterias nocivas pueden propagarse fácilmente a cualquier cosa que toque, incluidas las encimeras, las tablas de cortar y los cuchillos. Presta especial atención a mantener la carne cruda alejada de otros ingredientes, sobre todo de los alimentos «listos para comer», como el pan, la ensalada o la fruta, que no se cocinan antes de comerlos, por lo que no se eliminan las bacterias nocivas que puedan contener.

Embarazo de jamón serrano nhs

¿Te gusta el jamón pero no sabes si puedes comerlo durante tu embarazo? El tema de que las mujeres embarazadas coman jamón es algo que preocupa a nuestra sociedad. Sin embargo, es importante que conozcas las pautas y respuestas necesarias con respecto a esta cuestión.

Durante muchos años los ginecólogos han restringido el consumo de jamón durante este periodo. Al igual que otras carnes y embutidos, el jamón puede contener una enfermedad causada por el toxoplasma gondii: la toxoplasmosis. Esta enfermedad puede pasar desapercibida y ser asintomática para muchos adultos. Sin embargo, puede constituir un verdadero peligro para el feto.

El parásito causante de la infección puede destruirse sometiendo los alimentos a diferentes temperaturas y métodos de almacenamiento. El peligro de contraer la enfermedad surge cuando se comen estos alimentos crudos o cuando los embutidos han sido mal curados. Por ello, para consumir jamón ibérico hay que comprar uno de alta calidad y bien curado producido por una marca de confianza.

En cuanto a los métodos de conservación, te aconsejamos que congeles el producto por debajo de -20ºC durante un par de días. Tienes que asegurarte de que tu congelador puede alcanzar esta temperatura. También te aconsejamos que lo sometas a temperaturas de cocción extremas. De hecho, el parásito puede ser destruido a 72ºC.

Embarazo de jamón cocido

Es mejor evitar las carnes frías o procesadas, como el jamón york, el salami, la fiambrera, la carne de pollo y otras carnes ahumadas o curadas, durante el embarazo. Pueden contener bacterias de listeria o salmonela, o parásitos de toxoplasma. Sin embargo, una buena cocción eliminará las bacterias y los parásitos.

Por tanto, comer carnes curadas bien cocinadas está bien. Puedes comerlos si se añaden a la pizza o a un plato de pasta. Sólo tienes que asegurarte de que se cocinan hasta que estén bien calientes (75 grados C), y comerlos de inmediato.

La listeria provoca la listeriosis, un tipo de intoxicación alimentaria poco común. La listeriosis es más fácil de contraer durante el embarazo. La salmonela también causa intoxicación alimentaria, y los parásitos del toxoplasma causan toxoplasmosis.

La intoxicación alimentaria por salmonela suele presentar síntomas más evidentes, como diarrea y vómitos, justo después de haber ingerido los alimentos contaminados. Es poco probable que dañe al feto, pero puede ser muy desagradable para ti.

La listeriosis y la toxoplasmosis, en cambio, son enfermedades poco frecuentes y bastante leves para ti, pero pueden ser perjudiciales para tu bebé. Estas infecciones pueden provocar graves problemas de salud, abortos o incluso el nacimiento de un bebé muerto.

Comió prosciutto estando embarazada

La posibilidad de que te intoxiques por comer embutidos como el salami o el chorizo es muy pequeña. Por eso, el Servicio Nacional de Salud afirma que es seguro comer embutidos durante el embarazo, siempre que el envase indique que están listos para comer.

Sin embargo, tal vez prefieras pecar de precavida y no consumir embutidos durante el embarazo a menos que los hayas cocinado tú misma. O puedes congelarlos durante cuatro días en casa antes de descongelarlos y comerlos. Esto matará cualquier parásito.

También es posible contraer toxoplasmosis o una intoxicación alimentaria por salmonela al comer embutidos fríos. Es poco probable que la intoxicación por salmonela dañe al feto, pero puede ser muy desagradable para ti. Alimentos que debes evitar en el embarazo Descubre qué otros alimentos o bebidas debes evitar durante el embarazoMás vídeos sobre el embarazo La listeriosis y la toxoplasmosis provocan síntomas similares a los de la gripe unas semanas después de haber sido infectada, por lo que es difícil determinar la causa. La intoxicación alimentaria por salmonela suele presentar síntomas más evidentes, como diarrea y vómitos, justo después de haber ingerido los alimentos contaminados.

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