¿Qué tipo de proteína tiene el jamón?

Calorías en el jamón

¿Es saludable comer jamón? Es algo que hay que reflexionar, tanto si el jamón sólo aparece en las fiestas como si es un capricho habitual. La verdad es que, en comparación con otras carnes, el jamón -el corte de carne de la pata trasera del cerdo que se conserva mediante la curación- da que pensar a muchos nutricionistas.

El jamón, como toda la carne, es una excelente fuente de proteínas completas, ya que una porción de 4 onzas aporta unos 20 gramos. Las proteínas, que son un componente importante de todas las células del cuerpo, son necesarias para construir y reparar tejidos, así como para fabricar enzimas, hormonas y otras sustancias químicas del organismo. Y aunque a menudo asociamos las mayores necesidades de proteínas con el crecimiento del cuerpo, las investigaciones demuestran cada vez más que el aumento de las proteínas -independientemente de la edad- puede mejorar la salud y ayudar a prevenir la disminución de la masa muscular con el envejecimiento. Además de evitar la debilidad al entrar en la tercera edad, el mantenimiento de la masa muscular tiene otro gran beneficio: disminuye el riesgo de fracturas por caídas.

El jamón, especialmente el jamón magro sin grasa, es relativamente bajo en grasa y calorías, lo que es bueno para quienes vigilan su peso y su consumo de grasa. Una ración media de 4 onzas, por ejemplo, sólo tiene 120 calorías y unos 4 gramos de grasa total, de los cuales sólo 1 gramo es grasa saturada.

La carne más sana

El jamón también es bajo en calorías, hidratos de carbono, grasa y fibra. De hecho, el jamón en lonchas tiene una baja densidad calórica, lo que significa que ayuda a sentirse lleno durante más tiempo que los alimentos con alta densidad calórica. Esto puede ayudar a perder peso.

El jamón contiene una serie de minerales y otros nutrientes que contribuyen a la buena salud. Entre ellos están la carnosina, la colina y la coenzima Q10. Elementos como el fósforo, el zinc y el potasio pueden aportar energía, mantener la salud del corazón e incluso combatir infecciones.

El jamón saludable es el que tiene un bajo contenido en dos cosas: sodio y nitratos. El consumo de sodio en grandes cantidades aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, así como derrames cerebrales, enfermedades renales e hipertensión. Los nitratos pueden disminuir la capacidad de los glóbulos rojos para transportar oxígeno y también pueden estar relacionados con ciertos tipos de cáncer.

Si te gustan los productos del cerdo pero intentas comer limpio, te habrás preguntado: ¿es sano el jamón? El jamón, una gran fuente de proteínas, minerales y vitaminas, tiene muchos beneficios nutricionales. Pero esos beneficios sólo son ciertos si eres consciente del tipo de jamón que compras.

Jamón crudo

¿Es saludable comer jamón? Es algo que hay que reflexionar, tanto si el jamón sólo aparece en las fiestas como si es un capricho habitual. La verdad es que, en comparación con otras carnes, el jamón -el corte de carne de la pata trasera del cerdo que se conserva mediante el curado- da que pensar a muchos nutricionistas.

El jamón, como toda la carne, es una excelente fuente de proteínas completas, ya que una porción de 4 onzas aporta unos 20 gramos. Las proteínas, que son un componente importante de todas las células del cuerpo, son necesarias para construir y reparar tejidos, así como para fabricar enzimas, hormonas y otras sustancias químicas del organismo. Y aunque a menudo asociamos las mayores necesidades de proteínas con el crecimiento del cuerpo, las investigaciones demuestran cada vez más que el aumento de las proteínas -independientemente de la edad- puede mejorar la salud y ayudar a prevenir la disminución de la masa muscular con el envejecimiento. Además de evitar la debilidad al entrar en la tercera edad, el mantenimiento de la masa muscular tiene otro gran beneficio: disminuye el riesgo de fracturas por caídas.

El jamón, especialmente el jamón magro sin grasa, es relativamente bajo en grasa y calorías, lo que es bueno para quienes vigilan su peso y su consumo de grasa. Una ración media de 4 onzas, por ejemplo, sólo tiene 120 calorías y unos 4 gramos de grasa total, de los cuales sólo 1 gramo es grasa saturada.

Jamón de Smithfield

El jamón es la pieza central de muchas comidas navideñas, pero por desgracia, suele tener un alto contenido en sodio y otros conservantes. Si ha estado vigilando su salud cardíaca, quizá se pregunte si sigue siendo correcto comer jamón. Teniendo en cuenta algunas cosas, el jamón puede incluirse como parte de un plan de alimentación saludable. Incluso se pueden obtener algunos beneficios en el camino.

El jamón no suele tener un alto contenido en carbohidratos. Una ración de 3 onzas de jamón curado tiene 1 gramo de carbohidratos que provienen del azúcar, concretamente, de la dextrosa que se utiliza como conservante. Las variedades de jamón con miel suelen tener más azúcar y, por tanto, más hidratos de carbono.

El gamón es la pata trasera del cerdo. El jamón también procede de la pata trasera del cerdo, pero el gammon se vende crudo, ha sido curado y debe cocinarse antes de comerlo. El jamón se vende cocido y listo para comer. La nutrición del gammon es similar a la del jamón. Una ración de gamón contiene unas 123 calorías, 5 gramos de grasa, 18 gramos de proteínas, 1 gramo de carbohidratos y 1023 miligramos de sodio.

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