¿Cómo conservar el jamón serrano rebanado?

Cuánto dura el jamón serrano envasado al vacío

El jamón (pronunciación española: [xaˈmon], pl. jamones) es un tipo de jamón curado producido en España. Es uno de los alimentos más reconocidos a nivel mundial de la cocina española[1][2] y suele ser un componente de las tapas[3][4].

El jamón se consume normalmente en lonchas, bien cortadas manualmente de una pata en un puesto de jamonero con un cuchillo de corte fino y afilado, o bien cortadas de la carne deshuesada con una cortadora de fiambre giratoria. También se consume regularmente en cualquier forma en pequeñas porciones.

Como producto, el jamón es similar al presunto portugués y al prosciutto italiano, pero la producción se diferencia por una fase de curación más larga (hasta 18 meses), que le da una textura más seca, un color más profundo y un sabor más fuerte que el primero.

Una pata de jamón entera es considerablemente más barata en peso que su homóloga en lonchas porque incluye el hueso y la grasa no comestible. Sin embargo, una vez que se eliminan las capas de grasa externas y se expone la carne, el producto debe consumirse lo antes posible, ya que se inicia un proceso de secado y deterioro progresivo. Esto no es un problema para los restauradores y los minoristas, ya que consumen el producto mucho más rápido que un particular[6] Los consumidores domésticos suelen elegir el producto en lonchas, ya sea recién cortado en un puesto de charcutería, preenvasado comercialmente o conservado al vacío. El jamón es seguro de consumir siempre que se mantenga en su pata en un ambiente seco y fresco y se evite la luz solar directa, pero debe mantenerse refrigerado una vez cortado fuera de la pata[7][8].

Tapa de jamón serrano

Coloque el jamonero a una altura cómoda para sus manos y asegúrese de que la superficie es perfectamente plana y estable.  Colocar el jamón en el soporte con la pezuña hacia arriba. Para empezar, debe utilizar un cuchillo robusto para cortar completamente alrededor de la parte superior de la pata del jamón en un movimiento de 360° aproximadamente 2 pulgadas por debajo de la pequeña protuberancia en la superficie (que indica el hueso del tobillo).

La primera etapa de la preparación del jamón para el corte es retirar la corteza amarilla y dura. Sin embargo, sólo retire la corteza de la sección que vaya a cortar ese día para evitar que el resto del jamón se seque.

Es importante cortar siempre el jamón hacia abajo, desde la pezuña hasta la falda. La mano libre sólo debe utilizarse para retirar las lonchas una vez cortadas y debe mantenerla siempre por encima del filo del cuchillo para evitar lesiones.

Al seguir cortando, se expondrá el omóplato (escápula). Este gran hueso plano se extiende verticalmente por el interior de la paleta. Sepárelo de la carne magra mediante un corte vertical y luego corte la carne horizontalmente de izquierda a derecha.

Cómo comer jamón serrano

Como todos los embutidos, el jamón ibérico tiene una fecha de caducidad mucho más larga de lo que cabría esperar. Para aprovechar al máximo cada loncha de jamón ibérico o paleta ibérica, es fundamental crear el entorno adecuado. Durante el proceso de curación, el jamón se cuelga y se expone a la intemperie hasta 3 años. Durante este tiempo, un cóctel de bacterias, moho y hongos ayuda al proceso de curación y contribuye en gran medida a dar al jamón ibérico su sabor único. Al igual que un buen queso francés o una cerveza artesanal, los organismos son esenciales para que el jamón sea tan bueno.

El envasado al vacío es un proceso de conservación que elimina todo el aire del envase. De esta manera se corta todo el contacto con el oxígeno, retrasando la descomposición de la carne y preservando todos los fantásticos aromas y texturas. De este modo, el jamón ibérico está exactamente como debe estar siempre que se coma directamente del paquete. Es como comer una loncha recién cortada. Lo mismo ocurre con los embutidos: Lomito, Lomo, Salchichón y Chorizo.

Láminas de jamón serrano

Una pregunta muy común es si se puede congelar el jamón serrano o ibérico, ya que solemos congelar todo tipo de alimentos, especialmente la carne. En este artículo os voy a explicar cómo conservar un jamón si veis que vais a tardar mucho en consumirlo.

Si no se ha empezado, no hay que preocuparse, ya que se conservará durante meses en un lugar fresco y alejado de la luz solar o de fuentes de calor, pero una vez que se ha empezado a comer, la cosa cambia. No es que se vaya a estropear, ya que es una carne curada, pero sí es importante mantenerla adecuadamente para que no pierda sus características de sabor, textura y aroma.

No cabe duda de que la mejor forma de disfrutar de un buen jamón serrano es recién cortado, cuando mantiene intactas todas sus propiedades organolépticas, pero muchas veces es imposible; has cortado demasiado porque tenías invitados o era una ocasión especial y te quedas con un plato con pocas lonchas.

Si lo vas a comer al día siguiente o en un par o tres de días, con envolverlo en film transparente es suficiente. Y si es invierno o vives en una zona donde la temperatura es inferior a 20ºC, puedes incluso dejarlo fuera de la nevera.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad