¿Qué tan saludable es comer jamón serrano?

El jamón serrano es cancerígeno

La dieta de una persona está directamente relacionada con ciertas enfermedades crónicas como las cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, la osteoporosis, la obesidad, etc. Afortunadamente, nuestra dieta es un factor de riesgo que se puede ajustar. Siguiendo una dieta sana y equilibrada, podemos prevenir o retrasar la aparición de estas enfermedades crónicas.

El consumo regular y moderado de jamón serrano puede prevenir y/o retrasar la aparición de la osteoporosis por su alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales. La osteoporosis debe prevenirse a todas las edades, pero debemos prestar especial atención a nuestra dieta durante la infancia y la niñez para obtener la mayor masa ósea durante estos períodos críticos de crecimiento y evitar la pérdida de masa ósea.

5.- Lanchares Pérez, J.L., González Rodríguez S.P. Balance mineral y homeostasis: calcio, fósforo y magnesio. En Osteoporosis y menopausia. Castelo- Branco y Haya Palazuelos, J.2004; 43-68. Ed. Panamericana.

El jamón serrano es carne procesada

El jamón serrano es un alimento de alto valor nutricional y proteico, recomendado para todo tipo de dietas saludables y para todos los grupos de población. El Consorcio Jamón Serrano garantiza un producto sano, tradicionalmente natural y rico en:

Durante años, la dieta mediterránea ha exaltado el jamón serrano como fuente fundamental de proteínas, vitaminas, minerales y grasas no saturadas. El arte de su elaboración, curación y maduración es estudiado y valorado por nutricionistas y profesionales internacionales especializados en la cocina española y mediterránea.

Los nitritos y los nitratos son conservantes que se añaden a todo el jamón curado durante el proceso de salazón para controlar el desarrollo microbiano y garantizar la seguridad microbiológica del consumidor. Además, realzan el sabor y el color de los productos curados.

Los niveles de nitritos en los jamones curados están muy regulados por las autoridades europeas: la cantidad máxima de nitratos es de 150 ppm, que es lo necesario para mantener la seguridad microbiológica y los beneficios organolépticos.

Nutrición del jamón serrano

El jamón serrano es un jamón español secado al aire que no necesita cocción. El jamón serrano se parece al Prosciutto italiano, y siempre se vende en lonchas finas como el Prosciutto, pero es menos graso que el Prosciutto y termina con menos humedad que el Prosciutto, dándole un sabor más concentrado.

El jamón ibérico y el jamón serrano no deben congelarse. El motivo es lo que le ocurre al jamón cuando se congela. El proceso de congelación daña la carne y destruye las texturas y sabores que tanto se han trabajado.

¿Es necesario refrigerar el jamón serrano? Sólo el jamón ibérico en lonchas necesita ser refrigerado. Asegúrate de sacarlo de la nevera una hora antes de servirlo para que adquiera temperatura. Si no está a temperatura ambiente, la textura será gomosa y el sabor apagado.

Una fina loncha de jamón ibérico sobre una rebanada de pan (tostado o no) es realmente todo lo que necesita. A muchos amantes del jamón les gusta untar la rebanada de pan tostado con tomate y ajo, y añadir un poco de aceite de oliva. En un día caluroso, puede probar un refrescante plato de nuestro Jamón Ibérico con unas rodajas de melón.

¿Es saludable el jamón de parma?

El jamón serrano es un alimento de alto valor nutricional y proteico, recomendado para todo tipo de dietas saludables y para todos los grupos de población. El Consorcio Jamón Serrano garantiza un producto sano, tradicionalmente natural y rico en:

Durante años, la dieta mediterránea ha exaltado el jamón serrano como fuente fundamental de proteínas, vitaminas, minerales y grasas no saturadas. El arte de su elaboración, curación y maduración es estudiado y valorado por nutricionistas y profesionales internacionales especializados en la cocina española y mediterránea.

Los nitritos y los nitratos son conservantes que se añaden a todo el jamón curado durante el proceso de salazón para controlar el desarrollo microbiano y garantizar la seguridad microbiológica del consumidor. Además, realzan el sabor y el color de los productos curados.

Los niveles de nitritos en los jamones curados están muy regulados por las autoridades europeas: la cantidad máxima de nitratos es de 150 ppm, que es lo necesario para mantener la seguridad microbiológica y los beneficios organolépticos.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad