¿Qué quesos están prohibidos en el embarazo?

El alcohol al principio del embarazo

Comer queso y productos lácteos es importante durante el embarazo porque contienen muchos nutrientes vitales, como proteínas, calcio, fósforo y vitamina D, que favorecen el crecimiento del bebé, su sistema nervioso y el desarrollo de sus huesos1-3. Sin embargo, algunos quesos pueden contener bacterias que pueden ser perjudiciales durante el embarazo. Sigue leyendo para descubrir qué quesos son seguros para comer durante el embarazo, qué quesos debes evitar y qué alternativas son buenas si sigues una dieta sin lácteos.

El Servicio Nacional de Salud recomienda que todos los quesos duros, como el cheddar, el parmesano y el stilton, se pueden consumir con seguridad, incluso si están elaborados con leche no pasteurizada, ya que el riesgo de que los quesos duros contengan la bacteria listeria es bajo4.

Algunos quesos pueden contener listeria, una bacteria que puede causar listeriosis5, un tipo de intoxicación alimentaria. Los cambios hormonales durante el embarazo pueden debilitar el sistema inmunitario, lo que aumenta el riesgo de padecer listeriosis, que puede causar graves complicaciones y provocar un aborto5. Los síntomas de la listeriosis incluyen una temperatura alta de 38oC o más, dolores, escalofríos, náuseas, vómitos y diarrea6. Si experimenta alguno de estos síntomas y cree que puede tener listeriosis, debe acudir a un profesional de la salud.

Cosas que no puedes hacer durante el embarazo

Los quesos blandos y sin pasteurizar, como el feta, el brie, el camembert, los quesos de pasta azul y los de cabra -así como las carnes listas para consumir, como los perritos calientes y los embutidos- pueden contener Listeria, una bacteria que provoca síntomas leves similares a los de la gripe en la mayoría de los adultos, pero que puede ser muy peligrosa para los fetos. La listeriosis, la infección causada por la bacteria, puede provocar abortos, partos prematuros, enfermedades graves o la muerte del recién nacido.

Cuando se elaboran con leche pasteurizada, la mayoría de los quesos blandos se consideran seguros durante el embarazo. Lo mismo ocurre con otros quesos elaborados con leche pasteurizada, como el cheddar, el americano, el cottage y el de nata. Los quesos duros suelen considerarse seguros durante el embarazo.

Embarazo con alcohol

La mayoría de los quesos se pueden comer durante el embarazo. Los quesos duros como el cheddar y el parmesano y los quesos blandos pasteurizados son seguros (y deliciosos) para comer con moderación. Casi todos los quesos fabricados en Estados Unidos están pasteurizados por defecto, pero es posible que te encuentres con queso sin pasteurizar en un mercado de agricultores o si compras queso importado en el supermercado. Evita el queso blando sin pasteurizar durante el embarazo porque puede contener listeria, un tipo de bacteria que puede provocar listeriosis. Esta infección es poco frecuente pero especialmente peligrosa para las mujeres embarazadas.

Una vez que las náuseas retroceden en el segundo trimestre y el apetito empieza a aumentar, es posible que te sorprenda la larga lista de alimentos que no puedes comer durante el embarazo. Hay un alimento que tiene muy mala fama, pero que no debería: el queso.

Sí. Las mujeres embarazadas pueden comer tanto queso duro como queso blando claramente etiquetado como «pasteurizado». La pasteurización consiste en calentar la leche a una temperatura específica para eliminar las bacterias potencialmente peligrosas. De hecho, el queso pasteurizado es una buena fuente de calcio y proteínas, que favorecen la fortaleza de los huesos y el crecimiento saludable de tu bebé.

Guía de alimentos para embarazadas en Canadá

La mayoría de los quesos se pueden comer durante el embarazo. Los quesos duros, como el cheddar y el parmesano, y los quesos blandos pasteurizados son seguros (y deliciosos) para comer con moderación. Casi todos los quesos fabricados en Estados Unidos están pasteurizados por defecto, pero es posible que te encuentres con queso sin pasteurizar en un mercado de agricultores o si compras queso importado en el supermercado. Evita el queso blando sin pasteurizar durante el embarazo porque puede contener listeria, un tipo de bacteria que puede provocar listeriosis. Esta infección es poco frecuente pero especialmente peligrosa para las mujeres embarazadas.

Una vez que las náuseas retroceden en el segundo trimestre y el apetito empieza a aumentar, es posible que te sorprenda la larga lista de alimentos que no puedes comer durante el embarazo. Hay un alimento que tiene muy mala fama, pero que no debería: el queso.

Sí. Las mujeres embarazadas pueden comer tanto queso duro como queso blando claramente etiquetado como «pasteurizado». La pasteurización consiste en calentar la leche a una temperatura específica para eliminar las bacterias potencialmente peligrosas. De hecho, el queso pasteurizado es una buena fuente de calcio y proteínas, que favorecen la fortaleza de los huesos y el crecimiento saludable de tu bebé.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad