¿Qué pasa si como mucho jamón serrano?

El jamón serrano es cancerígeno

El jamón serrano es perfecto para toda la familia y para todo tipo de dietas, incluidas las hipocalóricas. Se adapta perfectamente a personas con necesidades especiales, como niños, adolescentes, deportistas y ancianos.

Lo primero que debe hacer es examinar el producto en su conjunto, prestando especial atención a los signos distintivos de calidad. Se recomienda leer la etiqueta y comprobar las siguientes características: el símbolo de calidad y garantía ETG y el periodo de curación, que se encuentra en la etiqueta de las diferentes categorías de la Fundación del Jamón Serrano.

Compruebe el tacto. El jamón serrano no debe estar ni demasiado blando ni demasiado duro. Fíjese en la capa exterior de grasa, que es un símbolo de calidad. Cuanta más grasa tenga el exterior del jamón serrano, mayor será la infiltración de grasa en el interior, lo que hace que el producto sea de mayor calidad.

De hecho, el jamón serrano ayuda a eliminar el colesterol «malo» (LDL) y a aumentar nuestros niveles de colesterol «bueno» (HDL). Esto ocurre por los altos niveles de ácido oleico (el ácido graso insaturado que se encuentra en el aceite de oliva) y el equilibrio de grasas que se encuentra en el producto.

¿Es saludable el jamón de parma?

Cuando hablamos de «hacer dieta», la mayoría pensamos en un régimen estricto en el que eliminamos muchos alimentos por su alto contenido en grasas y su aporte calórico. También son muchas las preguntas que rodean a uno de los productos más codiciados de la gastronomía española: el jamón ibérico, ese producto que tanto nos gusta y que nos hace la boca agua cada vez que escuchamos su nombre.

Debido a la gran cantidad de tipos de jamón que existen y a las diversas formas de alimentación de los animales, su procedencia y su elaboración, hay poco consenso en cuanto al número exacto de calorías que contiene este producto. Prácticamente, teniendo en cuenta diferentes referencias, una ración de 100 gramos de jamón ibérico nos aporta entre 200 y 350 calorías.

Como el jamón ibérico tiene la grasa infiltrada en la parte magra, es casi imposible separarla. Sin embargo, debemos recordar que debido a la forma de alimentación del cerdo ibérico, su grasa es rica en omegas y tiene muchos beneficios para la salud, algo que ha sido ampliamente estudiado.

Recetas con jamón serrano

Es un antioxidante natural y contribuye a la producción de colesterol saludable por su ácido oleico, y tiene un alto nivel de vitamina E. Además, consumirlo con tomate o aceite de oliva virgen extra aumenta sus efectos beneficiosos.

La calidad de la grasa del jamón ibérico de bellota es excelente, en su composición predomina el ácido oleico (con niveles superiores al 50%), característico del aceite de oliva. Esto facilita la producción de HDL («colesterol bueno») en el organismo, al tiempo que reduce el LDL («colesterol malo»). Esto se debe a la alta tasa de bellota que come el animal durante la «montanera» antes de su sacrificio.

Comer jamón nos aporta vitamina B, especialmente B1 y B2. Sólo 100 gramos de jamón aportan el 24% de la ingesta diaria recomendada de esta vitamina. Su nivel de proteínas es un 50% superior al de la carne fresca. El proceso de curación artesanal es totalmente natural, por lo que el jamón está libre de cualquier producto que no sea la propia carne de cerdo.

Y lo mejor de todo es que no engorda. Es bajo en calorías, tiene menos grasa que el pollo y menos sal que el jamón de York. Es un producto recomendado para dietas hipocalóricas, ya que 50 gramos de jamón ibérico de bellota sólo tienen 150 kilocalorías.

¿Es saludable el jamón serrano?

Si estás a dieta porque quieres perder peso o porque tienes el colesterol alto, el jamón ibérico no es uno de los alimentos que debes evitar; de hecho, estudios recientes recomiendan el jamón de bellota pata negra para controlar el colesterol alto, y los hidratos de carbono (azúcares) son insignificantes.

Si estás a dieta porque quieres perder peso o porque tienes el colesterol alto, el jamón ibérico no es uno de los alimentos a evitar; de hecho, estudios recientes recomiendan el jamón de bellota para controlar el colesterol alto. Y los hidratos de carbono (azúcares) son insignificantes.

Como cualquier alimento, debe consumirse de forma equilibrada, por muy saludable que sea, pero para empezar te digo que si estás a dieta para adelgazar o con el colesterol alto, estás de suerte, ya que en ambos casos puedes comprar jamones ibéricos y comerlos, por supuesto 🙂

Además de su sabor, el jamón serrano es un producto nutritivo y rico en minerales. Destaca su alto valor en proteínas, necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo, especialmente esenciales para los músculos y el cerebro. También es rico en calcio, y lo más interesante de todo es que no tiene hidratos de carbono (azúcares), y si los tiene, son menos del 1%.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad